La actriz argentina Geraldine Zivic es ahora una lesbiana dulce y sensual
A diferencia de otros personajes de mujer acartonada, ejecutiva y de mucha clase, en el de Bea, en la comedia 'Aquí no hay quien viva', Geraldine Zivic se muestra muy ella. Relajada, descomplicada, tierna y sensual. Pero con una característica especial que la diferencia de su rol: ser lesbiana.
Apeló a observar a los hombres para aprender a mirar a las mujeres. Sin ser intensa, sin acoso, pero sí con bastante picardía.
"A diferencia de la comedia española donde el personaje es marimacho y morboso, en este yo soy exactamente lo contrario.
Soy lesbiana, pero soy muy mujer. Soy la parte dulce de la relación. Sergio (Osorio, el director) me explicó que debía ser la mamacita a la que le gustan las mujeres y eso hice, ponerme en la piel de cómo sentiría una mujer a la que le gusta otra", explica.
Recuerda que para grabar la escena con Juliana Galvis en la que con una sola mirada le tenía que decir todo, no pararon de reír. Y para terminarla, Zivic le dijo a su compañera que viera para otro lado (al montar los planos se disimuló esto), pues Juliana sentía que Geraldine la miraba como si fuera un hombre.
De ahí para acá todo ha fluido, afortunadamente, como ella dice. Es más la característica de ser lesbiana que los hechos que debe hacer para demostrarlo.
Según dice, en la calle la felicitan. Lo único que le critican al personaje es su insensibilidad maternal.
No es la primera vez que hace de lesbiana, pero en la serie 'Punto de giro' fue desde otra aproximación. "No fue un personaje grande, fui invitada a dos capítulos en los que debía darle una información clave al protagonista, pero este sí era marimacho", recuerda.
El mayor crítico
Su hijo Fernando, de 8 años, es su principal crítico. Le dijo que no le gustaba que hicera de lesbiana y que los libretistas eran muy malos con ella. "Por fortuna entiende que esto es ficción y hasta me dice que en ningún personaje que he hecho aparezco como realmente soy", cuenta.
Por ahora, esta argentina, que lleva 19 años radicada en Colombia, está dedicada a la comedia. No aceptó participar en la segunda temporada de 'Amas de casa desesperadas' porque no estuvo de acuerdo con los cambios que se le hicieron a la serie y prefirió renunciar. "Digamos que me desmotivé y decidí no estar".
Y aunque su relación con el actor Julián Román terminó hace poco, asegura que el fracaso de 'Valentino, el argentino' le dolió mucho.
Y en cuanto a los rumores sobre una relación con el chileno Gonzalo Vivanco, asegura que son solo eso: rumores. Y aclaró que solo son amigos. "Nada que ver", agregó.
LUZ ADRIANA VELASCO
CULTURA Y ENTRETENIMIENTO